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Dr. Francisco Javier Gil: “El talento se encuentra distribuido de igual forma entre ricos, pobres y en todas las culturas y etnias”

Francisco Javier GilEl académico de la USACH y asesor de la Unesco para la Cátedra de Inclusión, creador del Puntaje Ranking, la Red de Propedéuticos y el Programa PACE, visitó la UFRO y compartió el conocimiento e investigaciones con orientadores de liceos de la región, y con académicos y docentes de esta casa de estudios, mediante instancias que lograron contextualizar e informar el nuevo escenario de ingreso a la educación superior.

Convocado por la Dirección Académica de Pregrado como invitado especial a la “Tercera Jornada de Orientación para Colegios de la Región” (organizada por la Oficia de Promoción y Difusión de Carreras) y al Conversatorio “El Ranking como predictor del buen rendimiento en la Educación Superior”, el Dr. Francisco Javier Gil visitó nuevamente la Universidad de La Frontera, para compartir su visión respecto a los mecanismos de ingreso a la educación superior, que se han establecido por la vía de la inclusión.

“Todo nació por un tema ético”, señaló el académico de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) y asesor de la Unesco para la Cátedra de Inclusión y creador del Puntaje Ranking, la Red de Propedéuticos y el Programa PACE, en la conferencia realizada en la Aula Magna de la UFRO para más de 140 directores, jefes de UTP y orientadores de establecimientos educacionales de la región y, posteriormente, con el mundo académico a través de un conversatorio para docentes de primer año.

“Al conocer los pormenores del sistema de admisión a las universidades y las historias de cientos de jóvenes, que pudiendo entrar a la universidad y teniendo todas las capacidades y potencialidades se quedaban fuera, y otro grupo que por presiones sociales y económicas entraban a la universidad y no se titulaban, me fue imposible no actuar y quedarme en el laboratorio, sin hacer algo para cambiar las cosas”, indicó el académico.

Así, en el año 92, el Dr. Gil creó junto a un equipo de académicos de la USACH el primer proyecto de inclusión, que intentaba solucionar, en parte, el problema de inequidad en la educación superior, la bonificación del 5% para los estudiantes con mejor promedio de notas, lo que se daba independiente a la procedencia del establecimiento (municipal, particular-subvencionado o particular pagado), por la razón de que aprovechar al máximo las oportunidades de aprendizaje es un mérito de los estudiantes en cualquiera que sea su contexto.

Con esa convicción, Francisco Javier Gil ha venido sosteniendo en estos 25 años que “el talento se encuentra distribuido de igual forma entre ricos, pobres y en todas las culturas y etnias”. Para el impulsor de las iniciativas que hoy forman parte de las actuales políticas de educación superior, la investigación ha sido clave y lo ha podido demostrar en más de 60 publicaciones ISI, que a los jóvenes que les va mejor en el colegio, también les va mejor en la universidad; que el mejor alumno de un colegio vulnerable puede obtener mejores resultados que uno de más bajo rendimiento en un contexto educativo favorable.

Todo lo anterior porque los jóvenes con buen rendimiento continúan demostrando perseverancia, ganas y hábitos de estudio en su etapa universitaria. Por lo cual, el académico sostiene que “debemos volver a plantearnos la interrogante sobre quiénes queremos tener sentados en nuestras salas de clases, aquellos que se han esforzado o aquellos que sólo han tenido la oportunidad de recibir una mejor educación o traspaso de contenidos”.

La explicación, a su juicio, es que en estos 25 años se han venido haciendo las cosas mal. “Los jóvenes se van decepcionados y frustrados porque pensaron que podían tener un mejor desempeño en la universidad y sólo han obtenido malas notas, porque aquí no está su felicidad. Podrían ser maravillosos haciendo distintos oficios en actividades tan humanas como ser profesional; sin embargo, la vida y la sociedad los fuerzan a entrar a la universidad, aguantan un par de años y luego se van con una tremenda deuda y sin ningún título", indicó.

Eso es lo que considera injusto el Dr. Gil, ya que en contraparte existe un grupo de estudiantes cuyo proyecto de vida se ajusta a la formación profesional y es duro decirles que no pueden entrar porque no tiene todos los contenidos, que por lo demás no le han sido entregados y, sin embargo, han demostrado ser muy capaces y obtener buenas notas. “Eso es violento y es lo que hemos tratado de ir cambiando en estos años, tocando muchas puertas, en muchas reuniones con el Ministerio de Educación, para hacer un cambio de paradigma, que estamos logrando con los nuevos mecanismos y programas de acceso a la educación superior”.

JORNADA

Respecto de la jornada realizada en la UFRO, Francisco Javier Gil la calificó como un espacio de relevancia e interés, que permitió el encuentro con los actores sociales que son los encargados de traspasar la información al estudiantado, de la forma más precisa y de mejor calidad.

En este contexto, el académico envío un mensaje a los directores de establecimientos, aludiendo a que hoy, a diferencia de lo que ocurría hace unos años, “los estudiantes más aplicados, si se esfuerzan y son perseverantes, pueden continuar estudiando en la universidad, gracias a programas como el PACE, los propedéuticos y el ranking, porque precisamente lo que hacen es identificar a estudiantes que han logrado aprovechar al máximo las oportunidades de aprendizaje en sus contextos”.

A lo anterior añadió que hoy la PSU ya no tiene la misma importancia que antes. “Actualmente existen 11 universidades del país, que la están ponderando sólo en 50% y eso es una buena noticia para los niños estudiosos de los colegios más pobres de Chile. A esta prueba ya no se le puede pedir más, porque es un termómetro que mide que la educación sigue teniendo las mismas brechas y que usar ese solo dato para seleccionar alumnos es un tremendo error”. Su llamado es a continuar trabajando por incorporar otros antecedentes, además de la PSU, como es el ranking de notas.

Por su parte, la directora académica de Pregrado, Ana Moraga, argumentó que esta actividad se realiza todos los años para dar a conocer la última información respecto del sistema de admisión a la educación superior y, en particular, a la Universidad de La Frontera.

“En particular, este año tenemos la característica de que la Universidad se está abriendo a otros sistemas de admisión y vamos a incluir a estudiantes por programas de equidad como PACE, con cupos en todas las carreras a contar del 2017, así como también hemos cambiado las ponderaciones del ranking, aumentando a un 30% en la mayoría de las carreras para que, así, los mejores estudiantes de los colegios tengan más posibilidades de acceso a la educación superior”.

Sitio perteneciente a la Universidad de La Frontera.